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domingo, 27 de enero de 2013

Hospital

Todos se fueron y con lentitud abri la puerta a mi tio
-¿Amy que haces aqui?-
-yo ahmm, no me senti bien y decidi regresar, espero que no te moleste-
-no claro que no pero y todos esos chicos, ¿los conoces?-
-¿chicos? ¿que chicos?-pregunte haciendome la tonta
-los que estaban aqui hace un rato, ¿no los viste?-
-no, cuando llegue no habia nadie mas-
-ahh bueno, esta bien-se que confundirlo no estaba bien, pero no queria meterme en mas problemas
-¿y porque tan temprano estas aqui tio?-dije tratando de buscar otro tema
-la junta termino mas rapido de lo que esperaba y pense en venir a disfrutar un poco de la soledad de este hogar-
-¿en serio?-
-no, de echo iba a buscar a tu tia al hospital, queria que le llevara no se que cosas, ¿vienes?-le sonrei
-claro-luego de eso nos pusimos a buscar las cosas despues de un buen rato cargamos todo en el auto y nos pusimos en marcha hacia el hospital, ella era doctora especializada en el area de cirugia, bueno creo yo.
El hospital estaba en el centro de la ciudad, no lo recordaba en absoluto tenia mas marcada la ruta que daba hacia el sanatorio, tanto el que estaba abandadonado como el nuevo que era en el que estaba internada mi madre hacia ya tanto cuando todo ocurrio, cuando habia sido la niña pequeña de 5 años que a traves de las rendijas del armario pudo ver como asesinaban a su familia.
Sacudi la cabeza intentando que las imagenes que crei olvidadas pero estas fueron remplazadas por otras mas recientes e igual de dolorosas,
Anelise mi mejor amiga sobre una cama gigantesca conectada a cientos de cables, con la piel tan palida y una sonrisa cansada en su rostro, sus ojos por mucho que se esforzara habian perdido ese brillo tan particular, su enfermedad estaba en un estado terminal y me negaba a dejarla ir, su hermano no se encontraba ahi, mi supuesto novio, le deje suficientes mensajes y demasiadas llamadas perdidas como para que supiera que todo absolutamente todo estaba mal
-ya llegamos-anunco mi tio trayendome de nuevo a la realidad, note que aunque estuve mirando hacia la ventana no recuerdo a ver visto el paisaje
-genial-le dije sonriendo abri la puerta del auto y me dirigi a la cajuela para tomar las cosas, el la abrio y tomo las mas pesadas y yo las cajas mas ligeras, la cerre fuertemente y el me amonesto argumentando que su auto era muy delicado
-delicado y viejo ¿vas a cambiarlo algun dia?-le dije riendo
-algun dia cuando tu tia no este enterada que sus ahorros han desaparecido-le mire sorprendida
-¡ya lo has hecho!-el solto una risotada que la señora de la recepcion callo de inmediato señalando un cartel que pedia silencio
-pero es un secreto-
-¿y donde esta?-pregunte esperanzada de que algun dia lejanamente casi imposible me lo prestara, aunque ya sabia que estaba enterado de mi accidente
-en el taller, donde esta el tuyo-
-¿el mio? pero... ¿porque esta en un taller?-
-choque no como tu sobrina pero fue algo asi-
-pero...-
-shh!-con un movimiento de cabeza me hizo girar hacia un pasillo, mi tia venia por ahi junto con dos enfermeros y ella les indicaba algo pero hablaban en murmullos muy bajos, cuando alzo la vista y nos vio ahi sonrio y los enfermeros carraspearon incomodos, ella les dio una ultima indicacion y se alejaron del pasillo mirandome fijamente, me dio miedo y panico que tan pronto notaran lo rara que era, salude a mi tia y no me pregunto que rayos hacia ahi a esa hora, llevamos las cosas a un consultorio casi desmantelado y ellos se quedaron un rato platicando, yo me dirigi a la cafeteria, claro que no tenia idea de donde estaba pero aun asi consegui dar con ella.
El olor a desinfectante y a muerte ahi parecia haber desaparecido me parecio que era un buen sitio para pensar claramente las cosas, mi vida se habia vuelto mas trastornada de lo que era antes, el coche que manejaba lo habia estrellado contra una camioneta familiar, no habia heridos solo daños materiales, pero mentalmente yo estaba mal.
Desde los 5 años estoy sola, un dia simplemente un dia todo cambio, me levante tarde para ir al preescolar, mis hermanas menores ya estaban despiertas, mis padres desayunaban y yo por alguna rara razon no pude despertarme, no paso mucho tiempo antes de que todo empezara, primero la voz de mi madre por una sorpresiva visita y mi padre que se le unia, ella estaba muy molesta, luego gritos de rabia de anguastia de auxilio y de dolor, golpes por todas partes como si destrozaran muebles y las voces inundaron la casa, no reconoci a ninguna a mis hermanas Madison y Alison no pude escucharlas mas, para ese entonces ya me habia escondido en el armario y lloraba silenciosamente sin poder salir, estaba tan temerosa que no me atrevi a respirar tan alto, controle los sollozos pero no las lagrimas, me aferre a tener la puerta cerrada para que aquellos que los habian dañado no se acercaran, entonces escuche la voz de mi madre, desgarrada del llanto, dando alaridos tan fuertes que solte la puerta y me tape los oidos, le gritaba a alguien, a alguien a quien jamas vi su rostro, quienes hayan sido se fueron luego de eso con mi madre gritando mi nombre, alguien habia dado aviso a la policia y en menos de unos minutos me encontraron escondida llorando histericamente, un testigo creible dio a entender que mi madre lo habia hecho, que con ayuda (segun sus palabras) de un amante suyo lo habia hecho para deshacerse de nosotros, el juez que llevaba el caso la declaro incompetente para criarme, no creyeron que durante el juicio habia fingido demencia, la internaron en un manicomio y mi custodia fue dada a una familia de Boston, mis tios no pudieron llevarme a casa como habian prometido, asi que deje de verlos durante 12 años, donde yo sola me crie siendo callada y problematica, quedandome a tantos castigos y a no tener ni una amiga, a que todos me miraran raro, solo cuando conoci a la familia Renner supe o recorde como era una familia, convivir con ellos cuando tenia 13 años me hizo volver a mi camino y a no desviarme como lo hacia, Anelise fue como una hermana para mi y Joe fue mas que eso cuando su amistad se volvio algo mas me crei la mas afortunada pero el cambio tan radicalmente y de forma repentina que su indiferencia no me dejo tan dolida como enterarme de la enfermedad de Anelise, era incurable y estaba demasiado avanzado, cuando murio y solto mi mano supe que todo terminaba, que ya nada importaba y sali de ahi llorando en mi auto conduciendo sin rumbo por toda la ciudad, queria desaparecer que no vi la camioneta que me salte tantos semaforos para irme a estrellar ahi, fue tanto el dolor que sentia, recorde a mi padre a mis hermanas a mi madre incluso, nada tenia sentido porque estaba tan sola que no iba a importarle a alguien que me pasara, ellos estaban muertos, mis hermanas y mi padre habian sido asesinados y ella no lo impedio, yo tampoco en cambio me escondi como cobarde hasta que todo paso.
Sin darme cuenta ya habia empezado a llorar, me seque las lagrimas con furia y mire hacia el frente, un hombre de no mas de 35 años, rubio palido y ojeroso pero infinitamente hermoso me observaba con cuidado desde el otro lado de la sala, con una bandeja de comida intacta delante, sus ojos eran raros, de un color cafe muy oscuro, cuando se dio cuenta aparto la vista y le sonrio a una pasante que se detuvo al hablarle, yo no le preste mas atencion y sali de ahi cuanto antes, era un doctor sin duda pero uno muy raro. De pronto recorde lo que habia pasado en la mañana, esos chicos que me habian seguido y estaba segura de que uno de ellos habia gritado que era su hija ¿hija? ¿de quien segun ellos? yo ni los conocia hasta ese momento, jamas los habia visto ni ellos a mi. Pense en que explicacion le iba dar a Alex cuando la viera, iba tan ensimismada que no me di cuenta de por donde iba
-¡lo siento mucho! no me fije por donde iba-
-descuida, no te preocupes-levante la vista y abri los ojos como platos
Era el mismo hombre que me habia observado.
-¿Amy? cariño ya es hora de irnos... ¿doctor Cullen?-mi tia se apresuro a llegar con nosotros yo me aparte de el indecisa-ahmm ella es mi sobrina Amy, esta aqui porque vino a entregarme algo ¿cierto?-asenti con torpeza
-es un gusto Amy-estreche su mano que estaba helada pero quien no! si aqui parecia un congelador
-si, igual, bueno tia yo me voy, gusto en conocerlo doctor Cullen-ok ¿debi de haberle dicho señor o doctor? bueno no importaba ya estaba fuera en la humedad de los bosques de Salem con mi tio hablandome de su auto, aunque al principio no le entendi, el viaje de regreso la pase charlando animadamente con el, eso me distrajo de muchas cosas.
Alex aun no llegaba asi que tuve tiempo de regresar a la escuela solo para tomar la ultima clase en la que por suerte pase desapercibida y no la tomaba con alguien conocido del grupo de amigos de mi prima, despues de terminar y de no poner atencion sali por los pasillos repletos hacia la salida tomando un atajo por la cafeteria sali por las canchas directo hacia el bosque, quise estar a solas unos momentos antes de regresar, solo me quede al inicio recargada en un arbol dando la espalda a la escuela, solte mi mochila y la deje caer en el piso, suspire hondamente.
Parecia que mi vida no iba a tener un momento de paz
-no deberias de estar aqui sola... no sabes que clase de bestias acechan en el bosque-me quede de piedra sin saber que decir, girando sobre mis talones le dirigi una mueca de confusion, este tipo con el que habia chocado en la mañana ¿no deberia de estar con su novia la rubia gruñona? 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Conociendo

Fui recibida a gritos de alegria al llegar mi prima, en realidad ella sigue siendo la misma, siempre sonriente, a ella no le oculto nada y ella a mi tampoco asi que lo primero que hicimos fue charlar sobre todo lo que nos habia pasado, ella dijo que habia conocido a alguien un tal David y que era su principe azul personalizado, me burle de ella por varias horas hasta que ya ibamos a dormir
-espero que tu tambien encuentres a alguien asi Amy-
-no lo creo-
-vamos algun dia te tendras que enamorar-
-sigo sin creerte-fingi que no la escuchaba, no tenia tiempo para eso, porque a decir verdad no creo en el amor a primera vista y no creo que la vida sea un cuento de hadas, esas son cosas que ella piensa y en esos somos muy diferentes, mire hacia la ventana mi cuarto estaba hasta el final del pasillo del cual daba hacia el bosque asi que olvidar mi encuentro con esos animales iba a ser imposible, estuve un rato contemplando el paisaje, la noche era tranquila, demasiado tranquila, pense entonces lo que me dijo Alex ¿enamorarme? ¿yo? que no juege no podria enamorarme, un leve movimiento entre los arbustos llamo mi atencion, me incline ligeramente para ver mejor, entre las sombras y bajo la tenue luz de luna, pude notar a una figura, se alejaba en cuanto intente ver mejor
-¡oye, tu!-grite-¿que haces ahi?-la figura se quedo quieta como una estatua, algo mas se movio a su lado, escuche un susurro apenas audible, facilmente confundido con el viento, era un nombre, Marcus ,al parecer fue lo que escuche-¿quienes son?-dije ya mas asustada que cuirosa por saberlo, en realidad ahora menos queria saberlo, la sombra su lado, cruzo rapidamente, casi como una mancha moviendose, pero pude notar su rubio cabello, vestia elegamente de negro y tenia un collar con una insignia, pero se movia tan rapido como para ser humano, la otra figura tambien lo siguio, era igual de alto que el otro hombre, solo que tenia el cabello negro, como la noche, pense, vestia igual y tenia el mismo collar, bastaron segundos para que desaparecieran ante mi vista, supuse que ya estaba demasiado cansada, tanto que imaginaba cosas en medio de la oscuridad.
Que lindo Lee ya estas tan loca como tu madre
-¡Amy el desayuno ya esta listo!-me cubri el rostro con la almohada, no tenia ganas de levantarme no tenia ganas de ir a la escuela, no tenia ganas de estar en clase pero no tenia ganas de entrar en una pelea con mi entusiasta prima por acompañarla, asi que con poco animo me levante, que en una semana terminaras con el "amor de tu vida" que tu mejor amiga muriera, provocar un choque en medio de la desesperacion por huir y una repentina mudanza no era una buena combinacion en especial si todo habia ocurrido en una semana, despues de ducharme y cepillarme los dientes medio dormida me puse lo primero que vi y baje sin animos
-buenos dias, ¿como dormiste?-
-buenos dias tia-me sente en la mesa, Alex hacia ruidos extraños al masticar el cereal de colores que comia, mi tio no estaba supuse que se habia ido a trabajar, tome un pan tostado y le unte mermelada-genial, es bueno tener cuarto propio-
-me alegra-me sonrio
-preparate porque hoy conoceras a muchas personas-
-sabes que soy antisocial por naturaleza-y era cierto al contrario de mi dulce prima
-no te quejes, bueno no todos son amigables, por ejemplo Priscilla-dijo con cara de asco
-¿Pricilla no es la princesita rosada presumida que siempre mencionas?-
-si, la odio-
-¡Alex!-
-pero mamá es verdad, tu te haz peleado con sus padres saben como son-
-bueno eso es cierto-admitio avergonzada-pero jovencita no tienes porque hablar asi de ella!-
-bien, bien como digas má-pasaron cinco hermosos minutos de silencio que sabia que iba a extrañar-¡dios ya es tarde, Amy tenemos que irnos!-apenas y logre darle una mordida a mi pan ya que me jalo del brazo, tome mi mochila (obra de mi tia) y salimos corriendo de ahi
-¿iremos caminando?-pregunte algo desconcertada
-si no todas tenemos una herencia de por vida-
-pero tu habias dicho que te habian regalado un...-
-oh mira ahi estan ellas ¡Carly, Nicole por aqui!-grito de manera histerica, y ahora que la veia bien se habia puesto algo roja, quizas no todo lo que se dice por telefono tenga que ser realidad asi que no creia en ese tal David hasta que yo misma lo viera, mientras ellas se acercaban presete mas atencion a la orilla de la calle donde se podia ver algo de bosque-chicas ella es Amy, mi prima-
-hola!-dijeron al unisono
-si hola-dije distraida puesto que estaba prestando mas atencion a quien estaba detras de los arbutso, parecio notar que lo veia porque dejo de moverse, me quede paralizada al ver que no estaba solo, habia mas de 4 detras de el y de verdad me asuste, ¿como es que Alex no los veia? ella simplemente seguia platicando de cosas sin importancia
-verdad que si?-me pregunto de pronto me trajo a la realidad
-¿que?-las tres me miraron extrañadas, yo deje de ver al extraño hombre y a sus acompañantes solo por un segundo-lo siento que me decias es que yo vi...-me gire de nuevo señalando el lugar pero ya no estaban-ahmm creo que fue mi imaginacion solamente-
-claro, ¿te encuentras bien?-
-si, si, ¿mucho nos vamos ya?-sonrei tratando de ocultar mi confunsion, todo se volvio tan extraño despues de que llegaramos aun me sentia observada y esa sensacion era horrible, viese por donde viese nadie me prestaba la suficiente atencion como para sentirme asi, Alex me presento a varios amigos suyos, me dijo tantos nombres y apellidos entre maestros y alumnos que perdi la cuenta y llegue a olvidar algunos cuando los tuve frente a mi,creo que llegue a un terrible estado de paranoia, temi que el asesino de mis hermanas y mi padre estuviera entre toda esa gente, en la cafeteria no probe ni un bocado, senti una terrible opresion en el pecho y a todo tuve que ponerle buena cara, reia sin saber porque era gracioso, me puse seria al notar sus expresiones pero no preste atencion al tema que debatian entre ellos, me aceptaron en su grupo pero para mi no era un buen momento para socializar, tuve que decirle a Alex que me sentia un poco mareada y sali a tomar aire fresco pero ahi fue cuando empeoro todo, alguien me observada y no estaba solo, tampoco yo, afuera estaba mas o menos lleno y si alguien o algo me atacaba habria muchos testigos y no creo que quien quiera que fuera tendria tiempo de silenciar a tantos
-¡esto es absurdo!, me oyes, ¡absurdo!-
-calmate Priscilla solo te digo la verdad, no tienes porque gritarlo-
-¡tu no me pidas que me calme estupido!-ahi va mi paranoia infinita interrumpida por una pelea de novios, genial-eres...eres un estupido denegerado pervertido
, tu no me puedes hacer esto!-
-Priscilla baja la voz-
-ni creas Jake que puedes mandarme despues de lo que me hiciste!-grito a todo pulmon la rubia que lo miraba como si quisiera asesinarlo
-yo no te hice nada, solo te pide un tiempo-
-eso mismo, tu me destrozaste el corazon-
-¿destrozarlo? se te olvido que me engañaste con David y lo peor de todo es que lo niegas-
-y asi sera porque esa no era yo-uyyy lo engaño, aunque...¿que asi no se llamaba el novio de mi prima?
-lo que digas, solo alejate de mi-se dio la vuelta y comenzo a caminar en mi direccion, como todos los demas empezaron a ignorar la pelea, fingi estar examinando mis uñas con exagerada atencion, no fue cuando choco contra mi que note que no se habia percatado que estaba ahi
-¡oye fijate!-le dije el me tomo de ambos brazos para que no cayera
-lo sien...to-levanto la vista y me miro fijamente por varios segundos que se me hicieron eternos, fue extraño, deje de senti el tiempo avanzar, parecia detenerse frente a mi, ya todo lo demas me daba igual
-n..no importa...yo estaba en medio y....mejor me voy-rapidamente reaccione y camine o mas bien corri de nuevo adentro pero mi prima y sus amigas (que ahora eran tambien mias) ya estaban ahi y supuse que habian visto todo, el chico aun seguia en el mismo lugar cuando voltee a ver si aun estaba ahi y para que no me hicieran preguntas me meti de inmediato sin detenerme asi que para asegurarme que no me siguiera di vueltas y vueltas alrededor de la escuela hasta que pude volver a entrar a buscar mi mochila y salir de ahi de una vez por todas no fue dificil, Alex es demasiado predecible, asi que esquive los lugares en donde podria encontrarse, al final logre evitar un escandaloso cuestionamiento con mi prima y sali sin que nadie mas me viera, hacia donde?, no tenia idea pero continue caminando por todo el pueblo para tratar de familiarizarme con este lugar, era pequeño y a la vez grande, todo era nuevo, las personas los edificios las tiendas los autos, tan distinto a lo que yo estaba acostumbrada, despues de recorrer las calles me dirigi hacia el parque que ahi habia, arroje mi mochila a la banca mas proxima, y al ver que alguien mas iba a ocupara mi lugar casi me tiro sobre la banca para que se fuera a otro lado, me miro con mala cara y siguio su camino, ahi pase un buen rato, saque mi celular y vi que tenia 5 mensajes nuevos, todos de la misma persona, no me daban ganas de leerlos asi que empeze a borrarlos, cuando solo me faltaban dos unos 6 o 5 chicos se sentaron del otro lado de unas jardineras justo detras de mi banca
-espero que Jake no se equivoque sobre esto-
-Jeremy quien rayos se equivocaria, su olor es inconfundible, a menos de que seas muy tonto para no diferenciarlo-
-ha hablado la sabionda-
-¿tienes algun problema con eso?-
-si fijate que si-
-ya basta!, podrian estar 5 minutos sin asesinarse?-
-claro Mia-dijo la chica sabionda con resignacion
-bueno, por lo que el padre de Brandon nos ha dicho, ellos buscan a alguien por eso no se han acercado-
-pero eso romperia nuestro tratado-interrumpio una nueva voz
-de todas formas es extraño la manera en que llegaron, las visiones de Alice no lo advirtieron-esperen esperen esperen ¿la chica dijo visiones?-fue una decision de ultimo minuto, solo que aun no sabemos que quieren, Jake Zac y Brandon los estuvieron buscando, estaban cerca de la casa de los Harrison, pero no los alcanzaron-mi celular cayo al suelo
-callate Lia, pueden escucharnos-
-creo que ya lo hicieron-un chico alto con el pelo castaño y algo largo se acerco a mi, tome mi celular del suelo mi mochila y me levante
-¿te encuentras bien?-
-yo ahmm..si-el parecia confundido por mi reaccion, los demas se acercaron tambien, todos me miraron de diferente manera pero hubo alguien que se sorprendio demasiado, se adelanto unos pasos y me miro de arriba a abajo como si me inspeccionara pero seguia teniendo esa expresion-me tengo que ir-dije y comenze a retroceder
-Jeremy de..detenla-me di la vuelta y corri como nunca en mi vida mucho mas rapido que cuando vi a esos lobos gigantes-¡es ella!-grito a mis espaldas-¡es su hija!-senti pasos detras de mi, pero no me detuve, cruze las calles sin preocuparme si me atropellarian, empuje personas que se atravesaban en mi camino, hasta que al fin pude llegar a la casa de mis tios, ellos no estaban a esas horas trabajaban y no llegaban hasta tarde, asi que saque las llaves que me habian dado, se me cayeron de lo nerviosa que estaba y luego las introduje con poca precision hasta que escuche un pequeño click, entre rapidamente y cerre la puerta puse todos los candados y me quede ahi apoyada, totalmente cansada y temblando de miedo por los insistentes toquidos de esas personas, me aterrorize al ver que no se iban y no me atrevia a abrirles la puerta, podrian secuestrarme o matarme que se yo pero de que no me movia de aqui no me movia
-¿que hacen todos ustedes aqui?-agradecia mentalmente al cielo porque mi tio llegara mas temprano, al menos ya no estaba tan sola

Accidente


Azote la puerta del auto y baje de mala gana, como todo lo hacia el dia de hoy, mire a mi alrededor y no pude evitar sentir nostalgia de mi antiguo hogar , aunque pensandolo bien ¿cual es mi hogar si duermo en mi auto?habia perdido las llaves de mi casa y cuando intente entrar por la ventana llamaron a la policia , porque segun ellos "todo debe de estar tal y como esta para recordar para recordar por siempre a tu padre y a tus hermanas que en paz descansen" me decian cada vez que queria entrar por mis pertenencias aunque estas fuera para una niña de 6 años
-todo va a estar bien-susurro mi tio al bajar del auto y dirigirse a la cajuela para sacar mi unica maleta
-y lo dice el hombre que ha vivido toda su vida perfectamente-dije molesta , el solo sonrio, nos dentramos a la casa, un fuerte olor a flores me golpeo en la cara, ambos tosimos un par de veces y mi tia salio de la cocina, como siempre que la veia resplandeciente y una enorme sonrisa en su rostro
-¡Amy bienvenida a tu nuevo hogar!-aseguro extendiendo los brazos yo corri a abrazarla
-gracias por aceptarme aqui-
-y como no hacerlo si eres mi sobrina preferida-
-la unica y la que se mete en problemas-
-tonterias cariño no quiero que vuelvas a mencionar eso ¿entendido? porque ahora estas aqui con nosotros, en tu nuevo hogar-sonrei apenas, queria creer que tenia razon pero no podia simplemente no podia olvidar esos años de sufrimiento y el recuerdo de mi madre aun perdura aquí.
-como estuvo tu viaje?-
-oh fabuloso, mi tio se detuvo tres veces a la orilla solo para vomitar, a la mitad del camino nos quedamos sin combustible, luego unos hippies locos nos persiguieron en cuando el les pidio instrucciones de como llegar, en si todo fue un magico viaje de ensueño color de rosa-dije con sarcasmo, ellos intercambiaron miradas
-pues si alguien no hubiera molestado a esos hippies-
-y si alguien no hubiera dicho que era un general del ejercito que acababa con todos los no creyentes quizas eso no hubiera pasado-
-esta bien, suficiente los dos, no creo que sea el momento asi que Tom quieres dejarnos solas?-
-ahmm claro-dijo no muy convencido, se dirigio a la cocina
-Amy hay algo que quiero darte....es de tu madre-en cuanto dijo eso me puse palida al instante-algo que ella me dio en la ultima de mis visitas, yo no creo que este loca, ni un poco, es egocentrica, pero no esta loca asi que quiero que lo entiendas y que comprendas las razones de porque actuo asi-
-fue para protegerme, siempre, siempre dicen eso, ¿no se cansan de repetirlo? pues yo me canso de escucharlo-
-querida, espera, yo no lo he leido, pero supongo que hay una buena explicacion para todo lo que sucedido, espera aqui-subio corriendo las escaleras, solo escuche como arriba cosas se abrian y se cerraban , golpes, y como si arrastraran algo, intente mantenerme lo mas serena que podia, si me olvidaba de la carta quizas todo mejoraria y mi estado de animo que por años intente mejorar no se fuera en picada por esa carta, mi prima aun no llegaba de la escuela (a la que tenia que ir por cierto) asi que aun tenia tiempo para estar con mis tontos y absurdos pensamientos, volvio a bajar corriendo, tenia una ligera capa de polvo sobre su cabeza supuse que habia buscado en el lugar mas recondito de la casa, esperen pense en recondito, jajaja! que palabra tan graciosa, Amy Lee cerebro de Paris Hilton, ¡deja de pensar en tonterias y concentrate!
-aqui tienes-extendio su mano, tome con la mano temblorosa el sobre, tenia un color amarillento, creo que eso se habia escrito muchos años antes
-creo que la guardare-si para que no me este atormentando el resto del dia, pense, la coloque en una de las bolsitas de mi mochila y respire profundo-oye tia aqui atras hay un inmenso bosque no?-
-asi es-
-puedo ir?-
-por supuesto, mientras nosotros arreglamos el que sera tu nuevo cuarto, ¿no es asi cariño?-grito mi tia en direccion hacia un sofa que estaba a nuestro lado
-claro dulzura-contesto mi tio, oh si ya sabia que no se podia resistir, sonrei y sali por la puerta de atras, el aire fresco golpeo contra mi rostro, era a decir verdad una agradable mañana, respire profundamente y camine sin rumbo fijo al interior del bosque. Hay tanto que pensar, como por ejemplo que clase de locura haya escrito mi madre, ella sigue en ese manicomio, del cual esta a unos minutos de aqui, en la carretera alejado del pueblo, quizas algun dia tenga que enfrentarla que sera lo mas probable, era un buen momento para decir que odiaba mi vida, bien a veces creo que las cosas no pueden empeorar y oh vaya que lo hicieron. Me habia alejado demasiado de la casa ahora creo que estaba perdida, me dirigi mas al centro de donde provenian unos estridentes gruñidos, era como un claro y en el centro estaban 4 o 5 lobos gigantescos, ¿esto era una broma? ¿porque diablos todo tiene que ser diferente aqui? no podia ser todo esto mas extraño, ellos estaban ahi mirando hacia todas direcciones, olfateaban al aire y luego sacudian la cabeza, me oculte detras de un arbol, el mas grande que pude visualizar y espere, ninguno se movia mas que unos pasos, parecia como si se comunicaran entre si, uno de ellos, con el pelaje rojizo miro en mi direccion, el panico se apodero de mi, gruño y mostro sus afilados dientes, los demas lo imitaron, otro dejo escapar un aullido y se fueron en direccion contraria a la que yo habia tomado, sali corriendo como loca tanto lo que mis piernas me permitian, no iba a dejar que pusieran ataque animal en mi autopsia, choque contra mi tia que ya habia salido a buscarme
-¡ey ey! ¿que te pasa? ¿viste algo?-asenti energicamente
-eran...eran cientos de lobos-
-¿cientos?-
-no... bueno solo vi a 5 quizas eran mas ¡no lo se!-
-tranquila, ya estas en casa, deberias de tener mas cuidado, hay animales salvajes por ahi es su territorio-
-hay...lo...lobos-
-si-
-bien, no volvere a ir a menos de que sea con alguien-
-May esta dentro algo preocupada, sera mejor que no le menciones nada, se altera si nombras a los animales-
-claro no dire nada-hare como si mi pequeño accidente lobuno jamas hubiera sucedido

Prologo

-hay muchas ciudades-decia el-hay muchos sitios en donde puedes ser anonima, donde nadie pueda encontrarte en multitudes ¿no quieres eso? ¿no quieres dejar de mirar atrás?-
-pero no puedo-dije con mi voz temblorosa-no sabes… no tienes idea de cómo me han traicionado, ¿que esperas que encuentre haya afuera?, no puedo encontrarme, estoy perdida ¡perdida y por tu culpa! no te creo… no te creo mas-
-¿Quién es Lilli?-pregunto tras una pausa, ahora desde la puerta, buscando a tientas la llave en su bolsillo que me encerraria en esa torre, ahora, quizas para siempre-¿Quién es aquí el tonto de todos-
Me queria dejar en libertad, pero eso tenia un precio, cuando el cerrojo crujió y las luces se apagaron me desplome siendo solo para el, lo que siempre fui en mi vida: un gran desastre.
No se, no puedo recordar todo lo que paso en la torre, permanecer ahí fue como si el tiempo se hubiera roto y los dias me hubieran esquivado, el sol se hubiera apagado y cualquier sonido hubiera desaparecido. Fue cuando escuche el aullido que todo estallo, que no me senti sola otra vez.
Marcus Vulturi llego un dia que no sabia que era noche, después de ese caos del que no fui consciente el dejo la puerta abierta y se hizo a un lado, sin pensarlo avanze hacia ella sabiendo lo que me esperaba fuera, daba pasos cortos hacia la salida, como si hubiera estado ciega tanto tiempo y aprendiera a ver otra vez, a orientarme y a caminar sin tropezar imaginando que cada paso era mas libre que antes, incluso el calido aire veraniego de Volterra se sentia mil veces en mi piel, cada sensación, mi sangre atronando mis venas. Sali al patio, cruce la estancia, no habia nadie, el palpitar de mi corazon se volvia uno con el latido mas debil de alguien mas, podía sentirlo a pesar de que no tenia pruebas, lo sentia latir en mi vientre, y con cada paso hacia aquella deseada libertad me volvi mas poderosa, mas inalcanzable, crei que podía hacer cualquier cosa pero me equivoque
El ya se habia llevado todo lo que quedaba de mi cuando me dejo ir. Incluso después, cuando crei que podía volver a respirar, el arrebato todo lo que encontro a su paso, dejando lo unico que nunca pudo llevarse.
Lleva un nombre, lleva mi sangre, cuando el la vea, no podra evitar verme a mi, y recordara que el error mas grande que pudo cometer fue dejarme con vida